Posted by : Dani López 10 enero 2010

Si pasamos por encima de la ridícula premisa (a todos los niveles) y le damos una oportunidad a este juego, nos encontraremos con una vuelta de tuerca más al popular o adictivo concepto de Tower Defense que resulta un simpático, adictivo y, vaya, con mucho jugo que dar a quien quiera beber de él.


Plants vs Zombies, el juego de la independiente PopCap (de quienes os sonarán muchos juegos, seguro), nos pone a los mandos del propietario de una casa que quiere evitar que los zombies entren en ella y, para conseguirlo, usaremos la ayuda de plantas que pondremos en nuestro jardín (en la recta final del juego, también nos pondremos en el tejado, con más dificultad y, además, pasamos por jardines con piscina). Tenemos girasoles que nos proporcionan la moneda de cambio del juego, los rayos de sol (cada unidad de planta "cuesta" una cantidad de luz solar y da un rendimiento: es cosa nuestra encontrar el balance entre costo y utilidad). Tenemos plantas que disparan una bola contra los zombies, y que después tendrán múltiples variantes, tenemos cacahuetes gigantes que actúan como muro defensivo, calabazas que aplastan enemigos, troncos en llamas que prenden la munición, plantas carnívoras... en total, hay 40 tipos diferentes, que yo haya descubierto (en la lista aún queda hueco para otras 8), más las especiales que se pueden comprar en una especial "tienda", contando plantas y hongos, que serán nuestros mejores amigos en las fases nocturnas.

Pero, claro, si hay tantos tipos de plantas... ¿También existe el mismo trato para nuestros enemigos? Sí. Tenemos 26 tipos de enemigos (uno aún no me ha aparecido, pero lo espero con ansias). Entre ellos: zombies normales, con un cono de tráfico en la cabeza, con un cubo metálico, con una pértiga, el zombie Michael jackson, el zombie que lee el periódico, el zombie minero, el zombie con catapulta, con máquina de hacer pista de hielo, los zombies equipo de bobsled, los que van con delfines, los carpinteros, los que hacen puenting... es genial, en serio... y es complicado llegar a tratar de contrarrestarlos a todos.


Además del modo historia normal (que si se rejuega es más complicado porque nos eligen algunas plantas llenando nuestras casillas nada más empezar, por ejemplo), tenemos el modo de mini juegos (algunos de ellos se ven durante el modo historia), con 20 juegos (yo tengo 13), el modo puzzle, con dos modalidades de 10 fases cada una (la última, por cierto, indecentemente larga... o sin fin), el modo supervivencia y opciones adicionales como el jardín zen, el alamaque con toda la información sobre cada especie y la tienda (que es el maletero de un paleto que será nuestro guía en el juego). Rejugable y con muchas opciones que aprovechan, desde mi punto de vista, la premisa hasta límites insospechados, desafiantes y entretenidos.

En definitiva, si os habéis leído todo el rollazo de arriba, bien, si sólo queréis una opinión final como resumen: a por él: muy divertido y adictivo.

2 Comentarios.

  1. Gromix says:

    La adiccion que me genero este juego es terrible, odie a los zombies que se sumergen bajo el agua >_< pero la satisfaccion de terminar el juego y ver el video musical del final es LO MAS.

  2. Dani says:

    La canción del final es GENIAL... la voy a poner en el post... no, no, que mola más al acabar el juego.
    La verdad es que siempre hay piscina ando apurado yo también... y con la niebla.

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